Observación de los océanos y de las aguas continentales

CLS se especializa en la localización y obtención de datos ambientales

Cerca de 100 científicos e ingenieros de CLS, que participan en programas internacionales, como el SALP, Copernicus, GODAE, Climate Change Initiative, contribuyen diariamente a profundizar en la comprensión de los fenómenos oceánicos y climáticos.

En CLS, los expertos en física de las mediciones y los datos de satélite participan en el diseño de los sistemas espaciales y en el desarrollo de las cadenas de procesamiento científicas y operativas de los instrumentos altimétricos (altímetro, radiómetro, orbitografía de precisión).

Gracias a la experiencia acumulada con los satélites TOPEX/Poseidon, Jason-1/2, ERS, ENVISAT y SARAL/Altika, nuestros expertos participan en la elaboración de las misiones oceanográficas del futuro, como son Jason-3, Sentinel-3, SWOT, etc.

Los oceanógrafos de CLS generan los parámetros físicos y biológicos del océano: nivel del mar, color/contenido del fitoplancton, corrientes lo más reales posible, etc., gracias a la combinación y a la intercalibración de los datos obtenidos por los múltiples sensores espaciales, y también por las redes desplegadas sobre el terreno.

Asesoramiento para el diseño de instrumentos

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CLS proporciona cada año casi 50 parámetros oceanográficos a la comunidad internacional científica (casi 1.500 usuarios).

Oceanógrafos, climatólogos, meteorólogos de todo el mundo mantienen, a diario, un contacto directo con CLS. Gracias a esta especial relación, que vincula CLS a los científicos, y gracias también a nuestra experiencia en el procesamiento de los datos obtenidos por CLS a lo largo de estos últimos 20 años, la empresa ha desarrollado un vasto conocimiento de los sistemas de oceanografía espacial, así como de las necesidades de los usuarios. Apoyándose en esta experiencia, los equipos de observación espacial de los océanos que posee CLS trabajan en estrecha colaboración con las agencias espaciales internacionales para mejorar y optimizar los instrumentos del futuro. CLS colabora con el CNES en la definición del sistema y la creación de prototipos de las cadenas de procesamiento para el SWOT. El satélite SWOT (Surface Water Ocean Topography), previsto para 2020, surgirá fruto de una colaboración entre el CNES y la NASA. El principal objetivo del SWOT es satisfacer las necesidades del colectivo de hidrólogos y oceanógrafos con una misión de satélite única.

 

Posicionamiento de precisión

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CLS proporciona cada año casi 50 parámetros oceanográficos a la comunidad internacional científica (casi 1.500 usuarios).

Oceanógrafos, climatólogos, meteorólogos de todo el mundo mantienen, a diario, un contacto directo con CLS. Gracias a esta especial relación, que vincula CLS a los científicos, y gracias también a nuestra experiencia en el procesamiento de los datos obtenidos por CLS a lo largo de estos últimos 20 años, la empresa ha desarrollado un vasto conocimiento de los sistemas de oceanografía espacial, así como de las necesidades de los usuarios. Apoyándose en esta experiencia, los equipos de observación espacial de los océanos que posee CLS trabajan en estrecha colaboración con las agencias espaciales internacionales para mejorar y optimizar los instrumentos del futuro. CLS colabora con el CNES en la definición del sistema y la creación de prototipos de las cadenas de procesamiento para el SWOT. El satélite SWOT (Surface Water Ocean Topography), previsto para 2020, surgirá fruto de una colaboración entre el CNES y la NASA. El principal objetivo del SWOT es satisfacer las necesidades del colectivo de hidrólogos y oceanógrafos con una misión de satélite única.

Calificación de los datos

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CLS proporciona cada año casi 50 parámetros oceanográficos a la comunidad internacional científica (casi 1.500 usuarios).

Oceanógrafos, climatólogos, meteorólogos de todo el mundo mantienen, a diario, un contacto directo con CLS. Gracias a esta especial relación, que vincula CLS a los científicos, y gracias también a nuestra experiencia en el procesamiento de los datos obtenidos por CLS a lo largo de estos últimos 20 años, la empresa ha desarrollado un vasto conocimiento de los sistemas de oceanografía espacial, así como de las necesidades de los usuarios. Apoyándose en esta experiencia, los equipos de observación espacial de los océanos que posee CLS trabajan en estrecha colaboración con las agencias espaciales internacionales para mejorar y optimizar los instrumentos del futuro. CLS colabora con el CNES en la definición del sistema y la creación de prototipos de las cadenas de procesamiento para el SWOT. El satélite SWOT (Surface Water Ocean Topography), previsto para 2020, surgirá fruto de una colaboración entre el CNES y la NASA. El principal objetivo del SWOT es satisfacer las necesidades del colectivo de hidrólogos y oceanógrafos con una misión de satélite única.

Operationes

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CLS opera sistemas de satélites de oceanografía espacial desde el lanzamiento de la misión TOPEX/POSEIDON hace 20 años. CLS se encarga de las operaciones del segmento tierra SSALTO en el marco del proyecto SALP del CNES (servicio de altimetría y de localización de precisión). En concreto, CLS procesa los datos de varias misiones altimétricas (Jason-2, SARAL, Cryosat-2, HY-2A) y, además, gestiona todas las operaciones del centro de la misión: elaboración de las órdenes remotas y descargas (TC/TCH) que, seguidamente, se envían a bordo de los satélites, procesamiento de los datos de telemetría de los instrumentos, cálculo de la órbita y generación/difusión de los productos altimétricos. Estos productos son utilizados por los principales centros de previsión meteorológica y de oceanografía operativa, así como por equipos científicos europeos y del resto del mundo.

El reconocimiento de esta experiencia y de nuestra capacidad de producción de datos oceanográficos por parte de los grandes programas europeos o por los grandes institutos, como los institutos oceanográficos americanos o chinos, demuestra la calidad de las operaciones de oceanografía espacial de CLS. En la serie de referencia del sistema, la producción de datos climáticos, en el marco del proyecto CCI (Climate Change Initiative), gracias a nuestra herramienta DUACS, también ha sido reconocida por la ESA como un gran éxito.

Meteorología solar

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Aunque hace posible la vida en la tierra gracias a la energía térmica y la luz, que permiten la presencia de agua en estado líquido y la fotosíntesis de las células vegetales, el sol es, al mismo tiempo, una gran amenaza. Algunas poblaciones e infraestructuras pueden verse amenazadas a pequeña escala por la actividad solar. Así pues, es de vital importancia poder predecir las erupciones de protones. De todas las entidades internacionales dedicadas a la observación solar, tan sólo CLS ofrece este servicio de manera operativa.

En este contexto, CLS prevé, desde 2008, los riesgos de tormentas de protones que pueden perturbar o dañar los vehículos de transferencia automatizados (ATV) de la Agencia Espacial Europea durante las fases de aproximación a la Estación Espacial Internacional, o durante las maniobras orbitales. De la misma manera, CLS proporciona a operadores espaciales partes de dos tipos:

– de previsión de la actividad solar a 24 horas la semana anterior a los lanzamientos programados

– y de alerta en caso de sucesos potencialmente peligrosos.

Estos partes permiten planificar o posponer un lanzamiento.
CLS tambien proporciono su servicio para los primeros días de la misión Gaia, satélite astrométrico europeo que transporta un telescopio de muy alta precisión.

Sin embargo, la influencia del sol en las actividades tecnológicas va más allá de los protones de alta energía. Por ejemplo, las radiaciones solares provocan un calentamiento de la capa superior de la atmósfera (termosfera), que ocasiona variaciones en la densidad de las moléculas residuales a estas altitudes y, por tanto, perturbaciones en la órbita de los satélites, que CLS calcula diariamente para el CNES. Asimismo, el sol influye considerablemente en el nivel de ionización de otra capa atmosférica (la ionosfera), lo cual perturba las señales radioeléctricas que utiliza el sistema GPS.